Justo o impío

Impío: Que no demuestra ninguna devoción religiosa o respeto por las cuestiones religiosas. También un estado en el que se cree en Dios mientras se adopta un estilo de vida que parece negarlo. A los creyentes se les advierte que se guarden contra la impiedad. Que va a la iglesia regularmente pero vive y actúa conforme a sus ideas personales.

Fuente: Manser, M. H. (2012). Diccionario de temas bíblicos. (G. Powell, Ed.).

Justo: Es la traducción de varias palabras hebreas. Las dos más importantes son yāšār y mišpāṯ. La primera tiene el sentido de «ser derecho» mientras la segunda es una palabra forense que significa «juicio», como en Gn. 18:25. En el NT. la principal palabra es dikaios, que significa «igual». Generalmente se traduce «justo» o «recto».

El concepto de «justo» en el sentido de «recto» o «equitativo» se adquiere en una temprana edad en el desarrollo de la conciencia del niño y queda firmemente establecido.

Fuente: Knox, D. B. (2006). Justo, Justicia. En E. F. Harrison, G. W. Bromiley, & C. F. H. Henry (Eds.), Diccionario de Teología (p. 343). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

La Iglesia

Bosquejo del sermón del domingo 19 de Abril de 2015.

Introducción.

Muchas o la mayoría de las personas cristianas tienen la idea de que el edificio donde se reúnen es la iglesia, estos edificios de reunión pueden tener diferentes nombres: templo, santuario, auditorio, casa de oración, la casa de Dios, etc. pero ninguno de los edificios a pesar del nombre es la iglesia de la que habló Jesucristo.

Desarrollo

1. ¿Qué es la iglesia? La iglesia (en griego ekklesia que significa “asamblea”) es una compañía de personas llamadas del mundo, apartadas del mundo, que profesan y prometen lealtad y servicio al Señor Jesucristo. Seguir leyendo «La Iglesia»

Predicación

PREDICACION[1]. (Del lat. prae, delante de; y dicere, hablar).

1. Segun Phillips Brooks (1835–1893) es la comunicación de la verdad bíblica por un hombre a otros hombres. Para Andrew Blackwood es la verdad divina, según está contenida en la Biblia, comunicada verbalmente a través de la personalidad, o sea, la verdad de Dios proclamada por una persona escogida o llamada por Dios para ese ministerio (cuando es llamado por Dios y ordenado a uno de los ministerios de Efesios 4:11), con el propósito de satisfacer las necesidades humanas y persuadir a otros a la fe en Cristo. Según Karl Barth (1886–1968), la p deviene palabra de Dios: «La palabra del hombre es palabra de Dios en cuanto le place a Dios utilizar aquella palabra humana para la comunicación de su verdad al individuo.» Seguir leyendo «Predicación»

Predicador

predicadorPREDICADOR[1]. (Del gr. keryx, heraldo, el que comunicaba al pueblo las noticias del reino). Orlando E. Costas (1942–1987) señala: «Entre las múltiples responsabilidades del pastor, la que tiene mayor prioridad es la predicación. El énfasis que se le dio a la predicación en la liturgia protestante a partir de la Reforma, hizo que ésta se convirtiera en la tarea más importante encomendada al pastor. De ahí que, en la mayoría de las iglesias protestantes, la eficiencia de un pastor se mide gen. por su éxito como p.» Según J.A. Broadus, los requisitos personales del p son: una vida de santidad, dotes naturales, amplios conocimientos generales y de la Palabra de Dios, y habilidad para preparar y presentar el sermón.

 [1] Deiros, P. A. (2006). En Diccionario Hispano-Americano de la misión. Bellingham, WA: Logos Research Systems.