“El estudio del pasado es esencial para ubicar a las personas en el tiempo; necesitamos saber de dónde venimos, para saber a dónde vamos”.

“La historia permite que conozcamos el pasado para entender el presente y proyectarnos al futuro con lecciones aprendidas y retos por lograr. Estudiar historia despierta y cultiva la curiosidad y nos ayuda a entender mejor los procesos sociales, económicos, políticos, etcétera”.