Dirigiendo por ejemplo

coach_JoelcomiskeyPor Joel Comiskey

Si la iglesia va a tener éxito en llevar gente de la celebración a la célula y viceversa, ellos tendrán que ver los ejemplos apasionados del pastor y equipo de liderazgo. No podemos esperar que la gente haga algo que su pastor y los líderes no estamos dispuestos a hacer. Las acciones hablan más que las palabras, y si el pastor y el equipo de liderazgo no están involucrados con pasión en el ministerio celular, los nuevos creyentes pensaran que el ministerio celular es un programa más, en lugar de la columna vertebral de la iglesia. La implicación personal en el ministerio celular también permite a los líderes clave experimentar la evangelización en la célula, el cuidado pastoral, y si es o no la lección celular cumple con las necesidades de la gente. Sigue leyendo

Debo decir no

BillanddebbiemellingerPor Bill Mellinger

Josué 1: 7 NVI – “Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas”.

En un blog anterior, Rob Campbell hizo énfasis en la importancia de saber cuándo decir “Sí”, y cuándo decir “NO”. Como pastor principal, tengo la responsabilidad de establecer la dirección de curso de nuestra iglesia. Cristo nos ha dado nuestra misión a nosotros. Al igual que el capitán de un barco, debo mantenerlos enfocados y en curso. Sigue leyendo

De las actividades a las células

mario_vegapor Mario Vega

Antes de realizar la transición para convertirnos en una iglesia celular, Elim era una iglesia saturada de muchas actividades. El corazón de esas actividades era el evangelismo. Había evangelización de casa en casa, en los autobuses, en los cines, en los mercados, en las canchas de juego, en las escuelas y hasta en el aeropuerto. Dondequiera que hubiese un lugar donde las personas se reunieran allí íbamos a evangelizar. Para hacerlo se utilizaban globos, banderas, carteles, marchas, cantos, música, etc. Todo aquello que fuera útil para llamar la atención de las personas. También había pequeños cultos públicos que se hacían en barrios, calles importantes, parques, etc. Sigue leyendo