Libertad Financiera

Se dice que la reacción que un hombre tenga por el dinero habla mucho de su carácter, sea que esté pobre o rico.

Una historia habla de un hombre que heredó una considerable fortuna: doscientos cincuenta mil dólares. El hombre, además de ser ya muy viejo, tenía problemas del corazón, lo que planteaba todo un desafío para darle la noticia. Por cuanto la noticia no podía dársele de manera súbita, los familiares decidieron pedirle al pastor del anciano que se la diera, pero que lo hiciera de una forma bien sutil y diplomática dada su condición. El pastor preparó la estrategia. Decidió hacerle varias preguntas a las que el anciano respondió. Y una de esas preguntas tuvo que ver con el dinero heredado. La pregunta formulada fue: “¿Qué haría él si supiera que era heredero de una fortuna de cuarto de millón de dólares?”. El anciano con la naturalidad que le caracterizaba le dijo que los donaría a la iglesia. Y, ¿usted sabe quién se desmayó? ¡El pastor! Nuestra actitud hacia el dinero determina nuestro carácter. Es posible que esta sea la razón por la que la Biblia nos hable tanto del presente tema. ¿Sabía usted que de las treinta y ocho parábolas que el Señor dijo, por lo menos dieciséis de ellas están relacionadas con este asunto? Hay unos quinientos versículos que hablan de la fe y otros quinientos que hablan de la oración, pero hay más de dos mil que hablan del dinero y su mayordomía. ¿Por qué esto? Porque Dios está altamente interesado en bendecirnos. Él quiere que sus hijos salgan de la esclavitud del dinero mal administrado. Es un hecho que Dios quiere cumplir la promesa del presente texto. Él quiere que vivamos con ventanas abiertas de bendición en lugar de vivir bajo maldición por robarle lo que a él le pertenece. Malaquías 3 ha sido visto como un texto aplicado más para Israel que para la iglesia, sin embargo el ejercicio de este texto pudiera ser la clave para una vida de profunda satisfacción espiritual. Veamos algunos principios para lograr esto. Sigue leyendo