El mensaje de la Navidad

«Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos» (Gálatas 4:4, 5).

¿Cuál es el significado de la navidad? ¿Cuál es su mensaje? ¿Puede tergiversarse el mensaje de la navidad incluso por medio de prácticas sanas? Hay muchas cosas que decir al respecto, pero compartiré algunos pensamientos independientemente de muchas consideraciones teológicas o bíblicas tales como: la fecha exacta de la navidad, el arbolito asociado con ciertas prácticas paganas, etc.

Hay prácticas que no tienen nada de malo en sí, pero las cuales se vuelven perjudiciales cuando se convierten en un fin y no en un medio. Distorsionamos la imagen de la navidad cuando se le da mayor énfasis a los medios con que se celebra. Algunas prácticas asociadas con la celebración de la navidad y que podemos tergiversar:

  1. Dar y recibir regalos. No hay nada de malo en dar, recibir o intercambiar regalos en esta época, lo malo sucede cuando lo anterior se convierte en el fin de la celebración. Debemos señalar que la navidad se ha comercializado de tal manera que esta época es controlada por los comerciantes por medio de la publicidad y la mercadotecnia. Lamentablemente lo que debería ser una fiesta espiritual familiar se ha convertido en una pesada carga financiera. Muchas personas incurren en grandes deudas, las cuales deben pagar durante largos meses.
  2. En asociarla con la época en que se adornan las casas y se usa un árbol de adorno. Que bien se ven las casas limpias, arregladas y limpias; el problema surge cuando se le da prioridad a esto y no al mensaje que encierra la Navidad. Lo mismo sucede con el arbolito cuando este se convierte en el centro de todo, de tal manera que cuando no hay un arbolito adornado se piensa que no puede haber celebración.
  3. Participando de comidas y bebidas. La Biblia dice que «el reino de Dios no consiste en comida y bebida»; la comida es parte importante de las reuniones navideñas, se sirven platillos tradicionales y exquisitos de cada región. El problema es también cuando esta actividad es más importante que la esencia de la navidad y adquiere categoría de prioridad, si no hay pavo, no puede haber una buena navidad, por decir algo.

¿Qué es en sí la navidad? Algunos aspectos de la navidad:

  1. La navidad nos habla de la encarnación del Hijo de Dios. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Dios se hace presente en medio de la humanidad por medio de su Hijo.
  2. La navidad además nos habla de la humillación de Cristo. Haciéndose hombre se identificó con las flaquezas y debilidades del resto de los hombres (sin distinción de genero), no vino a través de una familia muy importante y reconocida «sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres» (Filipenses 2:5-7).
  3. La navidad nos habla del amor de Dios. Porque envió a su hijo a redimir la humanidad (Juan 3:16). No vino el hijo como un juez implacable sino como un redentor, «El Salvador de la Humanidad».

Conclusión:

El meollo del asunto para los cristianos no debería ser celebrar o no la navidad, sino tomar una actitud apropiada y celebrar que Jesús «El Salvador del mundo» vino a la tierra por medio de una mujer para estar en medio de los que iba a redimir. ¿Cómo vamos a celebrar la navidad en esta oportunidad? ¿Cuál es el mensaje que queremos compartir? El que el mundo y la mercadotecnia ha tergiversado o el que enseña la Palabra de Dios.

La oración eficaz

Texto: Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones. Filemón 4 RVR1960.

Introducción. En este pasaje encontramos tres partes fundamentales de una oración: acción de gracias, intercesión y petición. En realidad, estos elementos se dan incidentalmente en la carta de Pablo a Filemón. Sin duda, para Filemón fue una agradable sorpresa saber que el Apóstol Pablo le recordaba habitualmente en sus oraciones. De alguna manera, muchos cristianos están siendo ayudados, aun sin saberlo, por las oraciones de otros. Los discípulos le preguntaron a Jesús cómo debían de orar, de ahí la lección del Padre Nuestro. Seguir leyendo «La oración eficaz»