Ligeros apuntamientos sobre Quezaltenango

por Francisco José Cajas Ovando[1]

Nota del editor: En ocasión de que el 15 de mayo de 2021, Quetzaltenango arriba a sus 497 años de fundación, De mis apuntes comparte este interesante artículo.

Escuché al historiador Manuel Ubico Sánchez, en un interesante discurso dado hace años a la Legión de Santiago de los Caballeros, con ocasión de un aniversario más de la fundación de la bella Ciudad Colonial. El tema central fue la nominación de Santiago en Guatemala y varios países de América; naturalmente que, al hablar de la fundación de las ciudades, se debe citar a la primera de todas, Quezaltenango de la Real Corona, tal cual la bautizó don Pedro de Alvarado. Y esto de la Real Corona fue sello inconfundible del Adelantado; pues encontré varios pueblos en Chiapas fundados por él con ese apellido, cito uno, Chiapa de la Real Corona, también conocido como Chiapa de Corzo.

Don Manuel dejó escritos varios libros de historia, fue un incansable investigador, a quien tuve el privilegio de conocer. Nos encontramos varias veces en la biblioteca de la Academia de Geografía e Historia. En aquellos años estaban de moda una especie de camisolas llamadas guayaberas, así le recuerdo vistiendo siempre una blanca. Don Meme observó que mi interés por la historia era fuerte, aún no pensaba llegar a ser director del Archivo Municipal, ni a garrapatear escritos viejos que paleografié gracias a las enseñanzas de dos venerables franciscanos. Sentados frente a frente en la gran mesa de la biblioteca, el historiador me pidió en incontables ocasiones que me hiciese socio de la academia, pero económicamente no podía satisfacer esas exigencias para logra un asiento de numerario de la academia, además, a esa fecha, no había escrito ningún libro de historia. Sin embargo, don Manuel insistía en que me asociase, quizá veía al futuro y adivinaba en mí un investigador nato y apasionado.

Quezaltenago, posiblemente en el año de 1910

Volviendo al discurso que dio a la Legión de Santiago, tomo datos que él mencionó y que son básicos para la probanza que Alvarado fundó el 15 de mayo de 1524, Quezaltenango. Fecha que han intentado opacar algunos menesterosos de la historia, que quieren llevar agua a su molino; exaltando el nombre de un pueblo que estuvo abandonado hasta que, en 1807 el alcalde primero de Quezaltenango José Vicente Martínez mandó de su propio peculio abrir camino, se llamaba dicho poblado entonces San Luis Perdido. Además, el título de Huitzizil Tzunum en su caratula dice que el 13 de mayo de 1524 se rindieron los quichés a Alvarado, dos días antes de la fundación de Quezaltenango.

Traslado pues los apuntamientos: El 6 de diciembre de 1523, salió Pedro de Alvarado de México, enviado por Hernán Cortés rumbo al sur para conquistar los reinos de Tehuantepec. Después de la batalla del Llano del Pinal, Alvarado informo a Cortés: “El otro día de mañana me partí para el pueblo de Quezaltenango, que estaba a una legua y con el castigo de antes le hallé despoblado y no había persona alguna en él y allí me aposenté y estuve reformándome y cuidando la tierra, que es tan grande población como Tlascalteque”. El nombre quiché de esta ciudad era Xelahu, los mexicanos conocían ese nombre por Quezaltenango (del náhuatl) y ha sido localizada donde se encuentra actualmente dicha ciudad y más exactamente su centro en lo que ahora es la iglesia de la Transfiguración. Rubio cita a Fuente y Guzmán: “Tecun Umán fue muerto por mano de don Pedro de Alvarado, en la primera batalla de Quezaltenango, librada el 12 de febrero de 1524 en el sitio llamado Pakajá. Luego se libró otra batalla el día 18 de febrero de 1524, donde fueron destruidos los quichés por los castellanos, frente a Xelahu. En esta batalla fue muerto el Conache Ahpop. En el libro de Fuentes, citado por Rubio, dice: “Este Conache murió en la batalla que el Adelantado de Alvarado dio en los llanos del pueblo de Quezaltenango que es el de la Real Corona”. En las crónicas indígenas dice que “luego que acabaron con la batalla se volvieron a este pueblo de Quezaltenango a descansar y a comer, fueron muy pocos los españoles muertos en las guerras, por haber quedado algunos como se constató en Quezaltenango, a la orden del teniente Juan de León Cardona”.


[1] Historiador y periodista, nombrado oficialmente por la Municipalidad como Cronista oficial de la Ciudad de Quetzaltenango, Guatemala.

Enrique José Juárez Díaz