La zorra y las uvas

Fábula de Esopo

En un día muy caluroso, una zorra sedienta se topó con un racimo de uvas grandes y jugosas que colgaban en lo alto de una parra. La zorra se paró de puntillas y estiró sus brazos intentando alcanzar las uvas, pero estas se encontraban muy lejos de su alcance. Sin querer darse por vencida, la zorra tomó impulso y saltó con todas sus fuerzas una y otra vez, pero las uvas seguían muy lejos de su alcance. Esta vez, la zorra se sentó a mirar las uvas con desagrado.

—Qué ilusa he sido —pensó—. Me he esforzado en alcanzar unas uvas verdes que no saben bien.

Y se marchó muy, pero muy enojada.

Moraleja: Cuando algo es muy difícil de conseguir, o no se puede obtener, muchas personas se excusan con diferentes pretextos. Sea sincero.

Enrique José Juárez Díaz