Casa de adoración

Bosquejo del segundo sermón de la serie “La Adoración”. Predicado por el Pastor Enrique Juárez el domingo 1 de Mayo de 2016.

Serie “La Adoración”
Casa de adoración.

La adoración es ordenada por Dios mismo.

“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Crónicas 16:29).

Es prohibido adorar ídolos, imágenes.

“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, n abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (Éxodo 20:4).

 “Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén” (1 Juan 5:21).

Hay un lugar para adorar a Dios.

Aunque individualmente podemos adorar a Dios en cualquier lugar apropiado, hay un lugar de reunión general, llamado el templo, tabernáculo, auditorio, Casa de Dios, etc. Los que se reúnen son y al mismo tiempo forman la Iglesia de Cristo. A una parte del Cuerpo que se reúne en un lugar se le llama “la congregación de los santos”. Se nos invita a congregarnos regularmente: “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).

Hay varias razones para la asistencia regular a La Casa de Dios.

  1. Porque es un mandato divino. “Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ése buscaréis, y allá iréis” (Deuteronomio 12:5).
  2. Porque ahí hay bendición. “Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán” (Salmos 122:4).
  3. Porque es un lugar de instrucción. “Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová” (Miqueas 4:2).
  4. Porque es un lugar de consuelo, sobre todo en la vejez. “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones” (Lucas 2:36-37).

Ejemplos de fidelidad en la asistencia al lugar de reunión.

  1. “Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer” (Lucas 4:16).
  2. Los apóstoles. “Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén” (Lucas 24:52-53).
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