El don de Dios.

Sermón del domingo 31 de Enero de 2016, basado en el pasaje de Juan Capítulo 4, durante el encuentro entre Jesús y la Samaritana en el pozo de Jacob.

El don de Dios

Jesús nos ofrece el agua de vida, el agua que satisface la sed del alma. Él es el único que puede hacerlo.

Jesús al encontrarse con la samaritana de Juan 4 se encuentra con una persona triste y amargada.

  1. Había tenido cinco maridos (v. 18), y convivía además con otro sin casarse.
  2. Por la hora a que fue a traer aguas vemos que posiblemente se sentía obligada a salir sola y al calor del día para buscar agua, tal vez por las críticas de los vecinos y conocidos (vv. 6, 7).

La conversación con Jesús.

  1. Jesús le pide agua para beber (v. 7). Esto nos enseña que nosotros como cristianos debemos propiciar el dialogo con aquellos a los que les deseamos compartir el mensaje de salvación.
  2. Él le ofrece agua viva (vv. 10–13) y el habla del don de Dios que es la salvación.
  3. Se despertó en ella un verdadera sed (v. 15). La palabra de Dios imparte fe y esperanza.
  4. Cristo nos enseña que lo sabe todo (vv. 16–18). Pero a pesar de eso nos ofrece el perdón de pecados y la salvación. No es suficiente creer, llenar una tarjetita, levantar la mano o pasar al frente, hay que pedir perdón de pecados a Dios directamente.
  5. El dialogo y la reacción de la mujer.

(1)  Profeta (vv. 19–21). Sabía de la existencia de profetas, pero conocer algo de Dios o algo de la Biblia no es suficiente.

(2)  El culto verdadero (vv. 21–24). Y además entendía que había que adorar a Dios, aunque tuviese un conocimiento equivocado de cómo. Jesús le explicó cuál es la verdadera adoración y el verdadero lugar.

(3)  El gozo de conocer al Salvador, (vv. 25, 26). Todo se le hizo claro cuando entendió la sencillez del evangelio y reconoció que Jesús era el Cristo: recibió perdón de pecados y experimentó el agua viva (la regeneración y la salvación que es el don de Dios). Ahora podía experimentar la verdadera adoración en espíritu y verdad.

 ¿Qué paso luego?

(1)  La mujer deja el cántaro y testifica con sus vecinos (vv. 28-29). Cuando se conoce realmente a Cristo hay un vivo deseo de compartirlo con los demás.

(2)  Muchos creyeron en Cristo cuando ella testificó. Si hay alguien dispuesto a testificar siempre habrá cosecha de almas (v.39).

(3)  Él permanece en el pueblo por dos días. Cuando testificamos de Cristo con gozo la presencia de él se hace real en medio de las personas.

(4) Entonces otros experimentaran esa vida abundante. Habrá una reacción en cadena (vv. 41-42).

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