El espíritu de Jezabel.

¿Quién es Jezabel?

Es, sin dudas, el nombre de mujer más conocido y utilizado en la iglesia. La acompaña prácticamente desde su inicio. No como bondadosa dama, ayuda idónea o servicial mujer, sino como franco espíritu del cual trataremos de aportar mayor información, con el fin de evitar que muchos vuelvan a equivocarse como ya lo han hecho tantos, causando los inconvenientes que todos conocemos. El espíritu de Jezabel, -y ahora le voy a enseñar por qué-, es atraído principalmente por personalidades proféticas. Suele mostrarse con mayor frecuencia en el género femenino, aunque no hay que descartar que este espíritu también influya en hombres.

Este es un espíritu tóxico para la iglesia y muy difícil de detectar en las primeras etapas. Puede esconderse en personas ungidas, dotadas, amistosas, trabajadoras, que parecen ser una respuesta a la oración. Inicialmente, cuando una persona así aparece en una congregación, la gente suele entusiasmarse, porque parecen tener un altísimo potencial para el ministerio. Pero cuando se le quita la fachada, el barniz, la capa superficial, debajo de eso aparece la rebelión, la acusación, la manipulación, las ansias de control, la mentira, la ira, la arrogancia, la “súper espiritualidad”, el chisme, las críticas, los celos, la astucia, la envidia, la maña y la falsa preocupación. Todo esto, lo sabemos, son ingredientes vitales para un demonio de hechicería, que es en definitiva lo que mueve a cualquier Jezabel activa.

En hebreo, Jezabel significa tanto “Baal es esposo” como “Incapacidad para cohabitar”. Jezabel se niega a compartir con nadie porque está aliada con Baal, un señor falso. Ella es la que lleva los pantalones (sobre todo en su hogar): ella dirige, controla, gobierna. No comparte nada con nadie. En el ejemplo de la iglesia de Tiatira, era Jezabel la que sostenía (No la gente de la iglesia) que ella era profetisa.

(Apocalipsis 2: 20)= Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.

La fornicación a la que ella seduce a los fieles en Cristo, puede ser literal (Esto es: sexual) o espiritual. Las personas de la iglesia de Tiatira eran seducidas por su persona, o temían a su personalidad manipuladora, o ambas cosas.

Así que… ¿Cuáles son, entonces, los planes globales de Jezabel? Tres fundamentales, tome nota: 1. falsa religión, 2. falsa doctrina y, 3. sobre todo, socavar la autoridad genuina. Donde se encuentra una Jezabel muy posiblemente se hallarán hombres débiles, que le tienen miedo a otros hombres, que buscan complacer a la gente. Ella busca a los que comandan, para quitarles su poder, su utilidad y hasta su vida espiritual.

Utilizando cualquier medio que sea viable o necesario, engaña a las personas para alejarlas de una vida espiritual legítima, y los “encanta” para hacerlos entrar en su esfera de influencia. Las herramientas que utiliza pueden ser: desde la falsa profecía, pasando por la melosa adulación y terminando hasta con el sexo. Ella defiende ferozmente a su pequeño reino y fomenta una dependencia extremada a sus seguidores. Sus grupos son, realmente, reuniones de brujas, pero naturalmente el espíritu de Jezabel jamás revelaría eso abiertamente, por lo que muchas veces se les llama “Estudios bíblicos hogareños”.

Por sobre todo, la persona que exhibe un espíritu de Jezabel resiste a una autoridad masculina firme. Muchas veces su repulsión proviene de una relación disfuncional con su padre carnal. El padre, quizás, haya estado ausente, o haya abusado física o sexualmente de ella. Aunque esto no lo justifica, quizás explica por qué guarda tanto resentimiento.

Acusada por la indefensión que ha sufrido en su pasado, ella lucha por controlar a quienes la rodean. Su grupo de estudio bíblico se convierte en una plataforma para socavar el liderazgo de su iglesia. Hasta sus oraciones parecen resonar con el resentimiento que anida en su interior hacia los que gobiernan: está cometiendo lo que jurídicamente se denomina como SEDICION. Está socavando una autoridad delegada y constituida por Dios -cuando es así, obviamente- con la intención de derrocarla, no de ayudarla o respaldarla. Se puede, incluso, utilizar otra palabra mucho más concreta para definirla: TRAICION.

A nivel de nación, a nivel de funcionamiento político o de gobierno, este delito puede castigarse muy duramente. En algunos países, incluso con la muerte. Las personas que cometen sedición, jamás van a ir de frente a un líder a decirle: “¡Hola! ¿Cómo le va? ¡Vengo a destruir su autoridad!” No se asombre: Satanás tampoco les hace señas a los creyentes para mostrarles dónde está, y mucho menos sobre lo que planea hacer. En el texto de Gálatas 5:20, donde se habla de las obras de la carne, se incluye a esta sedición, también llamada DISENSION. Por lo tanto, las personas que participan de este pecado, dice, “no heredarán el reino de Dios”.