Siembra, cosecha y hábitos

Según dicen los especialistas, en las ciencias de la conducta, se requiere de repetir una acción por cerca de 30 días consecutivos, para empezar el proceso de convertirla en un hábito, cerca de 30 meses para cimentarlo. Y se requiere de 10,000 horas de práctica para alcanzar un alto nivel competitivo o de excelencia.

Toda acción repetida genera un resultado, no en el presente, sino en el futuro. Una persona cosechará el día de mañana (a mediano y largo plazo) lo que siembra hoy (su presente) dependiendo de sus hábitos de conducta.

Debe entenderse que los buenos hábitos son difíciles de introducir, en el proceso de implementación se convierten en rutina y sus efectos se van acumulando con el tiempo. No son cambios radicales, no existen veredas ni caminos cortos, son procesos a largo plazo. Además sus resultados son a largo plazo, pero altamente satisfactorios.

“Josué no conquistó la tierra prometida en una semana ni después de una espera de pocos días para iniciar la conquista”.