La parábola de los talentos

quiquepor Enrique Juárez

El domingo 26 (Agosto 2015) predique sobre el pasaje de Mateo 25:14-30. En este pasaje se nos comparte la importancia de tres principios:

  1. La mayordomía
  2. La fidelidad.
  3. La diligencia.

Dios siempre nos provee de recursos (talentos), a nosotros nos corresponde ser productivos es decir usar o invertir los talentos apropiadamente, aunque no seamos supervisados. Porque tenemos que saber y entender que tarde o temprano tenemos que dar cuentas de lo que se nos ha entregado, además es bueno reconocer que Dios siempre usa personas para canalizar o entregar esos recursos, sean humanos o materiales. Debemos ser fieles con lo que se nos ha encomendado y actuar con diligencia (no ser negligentes o perezosos).

La mala administración, la negligencia (pereza) y la falta de fidelidad como cristianos (pues vivimos bajo un Nuevo Pacto) con Dios, con las autoridades espirituales o seculares hace que perdamos lo que nos ha sido encomendado, y además seamos reprendidos y hasta disciplinados.

Si alguien ha recibido algo y aun no le han pedido cuentas, debe aprovechar para rendir al máximo hasta que llegue el momento de entregar cuentas y no ser descalificado. La obediencia, la fidelidad y la diligencia en medio de las pruebas o adversidad tienen recompensa.

¿A ti qué se te ha encomendado? ¿Qué te han delegado? ¿Qué talentos has recibido? Piensa y actúa consecuentemente.

“Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5 RVR 1960).

Nota: Pronto les subo el audio.

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