Liberación de demonios II

quiquepor Enrique Juárez

Introducción.

Efesios 6:12 nos advierte que tenemos lucha, guerra, contra seres invisibles a los cuales la Biblia llama demonios y además en otros niveles los ángeles caídos. Estos están debidamente organizados igual que un ejército terrenal y están al servicio del diablo o Satanás. Dios nos advierte a no ignorar sus actividades y también promete la victoria a los que están en obediencia a sus mandamientos y confían en la autoridad que hay en el nombre de Jesús.

Desarrollo.

1. Juan 10:10 nos enseña que el propósito del diablo, el ladrón, y por lo tanto sus servidores es de hurtar, matar y destruir.

2. La Biblia nos enseña que el propósito de la unción de Dios sobre sus ungidos es también para traer liberación. “A pregonar libertad a los cautivos, a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18).

3. El rey Saúl a causa de su desobediencia el Espíritu de Dios se apartó de él y fue atormentado por un demonio que era sujetado con alabanza ungida (1 Samuel 16-14). Las personas que no pueden alabar y adorar con libertad todavía tienen ataduras en sus vidas.

4. Jesús liberó a la hija de una mujer cananea (Marcos 7:24-30). Hay muchas enfermedades que son causa de operación de demonios en sus vidas.

5. Una mujer de nombre Magdalena fue el primer testigo de la resurrección del Señor, esta le servía fielmente, sin embargo previo a su servicio tuvo que ser liberada de siete demonios (Marcos 16:9).

6. La Iglesia Primitiva en Jerusalén también experimento una poderosa liberación a través de los Apóstoles (Hechos 5:12:16), siempre con la autoridad y en el nombre de Jesús.

7. En el establecimiento de las nuevas iglesias también vemos a Pablo luchando contra las fuerzas del maligno y derrotándolo (Hechos 19:11-12). La liberación no puede ser practicada por los que no han nacido de nuevo, por los desobedientes.

8. La Escritura nos enseña que Satanás también lucha en este tiempo contra la iglesia y los creyentes (1 Pedro 5:8-9).

9. La iglesia de hoy además de la evangelización, la enseñanza, la oración por los enfermos, debe practicar la liberación de demonios para que las personas atormentadas sean libres y puedan servir al Señor. La liberación básicamente es pan de los hijos, es para los creyentes, aunque Dios también libera incrédulos en Su misericordia, pero estos lamentablemente a causa de vivir una vida apartada de Dios vuelven a caer presa de los demonios.

Conclusión.

No podemos negar la existencia de la actividad demoníaca sobre algunas personas, pero ¡se puede y se debe ser libre en el nombre de Jesús!