Liberación de demonios

por Enrique Juárez

El domingo recién pasado he iniciado una breve serie de sermones sobre liberación de demonios. Hice una breve exposición sobre manifestaciones y actividades de demonios en diferentes épocas, las cuales encontramos en La Biblia. Es importante conocer al respecto pues el pueblo de Dios desconoce sobre este aspecto o está mal informado. Hay que aprender a discernir (hacer diferencia) sobre las obras de la carne y las diferentes manifestaciones espirituales: el espíritu del hombre, los espíritus inmundos y la del Espíritu Santo.

No hay que subestimar las maquinaciones del diablo y su poder pero tampoco hay que sobredimensionarlo, en todo momento siempre debemos reconocer la grandeza de Dios, el poder que tenemos en el nombre de Jesús y la cobertura de su preciosa sangre. La liberación es para el pueblo de Dios, para que pueda disfrutar a plenitud de las promesas de Dios.

No todo es demoníaco, por ejemplo: hay enfermedades por causas naturales como vejez, descuidos, cambios climatológicos, etc. pero también hay enfermedades provocadas por fuerzas demoniacas. Las naturales serán tratadas por medios naturales y por los especialistas en el ramo como los médicos (1), pero las de tipo espiritual deben ser tratadas con el poder y la dirección del Espíritu Santo, por creyentes debidamente capacitados e instruidos al respecto, sin caer en excesos aunque si pueden haber manifestaciones y evidencias físicas.

Nota del autor: (1) Aunque Dios continúa sanando y haciendo milagros en el nombre de Jesús, donde el hombre se siente imposibilitado, El Señor todo lo hace posible.