No a la idolatría

Una de las causas de sequedad espiritual es la idolatría, por eso los creyentes no deben guardar fetiches, imágenes, cuadros, crucifijos, ángeles, etc. El diablo es muy sutil y puede engañar fácilmente a los incautos. Pero también puede haber una clase de idolatría escondida en lo más profundo del corazón.

El mandamiento de Dios es muy claro: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo (donde Cristo está), ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (Éxodo 20:3-4).

Además la Biblia dice: “Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no quiero que vosotros os hagáis participes con los demonios” (1 Corintios 10:20).

Deje a un lado la rebeldía (desobediencia, resistencia) y la obstinación (terquedad, empecinamiento) la Biblia nos dice que la primera es como pecado de adivinación (hechicería, y esta trae maldición), la segunda es como pecado de idolatría (también es causa de maldición), a estos pecadores Dios los desecha por desobedientes. “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Samuel 15:23). Saúl seguía reinando, pero era un rey desechado, hay creyentes que se sientan en sus sillas durante los servicios dominicales, pero Dios está lejos de ellos a causa de su pecado.

No participe con los demonios incautamente, el que pretenda ser sabio que atienda y obedezca a las Palabras de Dios y a sus mandamientos. Si tiene que arrepentirse, hágalo pronto. El que a Él viene, no le echa fuera. Haga cambios en su vida y camine por el camino correcto.