Debo decir no

BillanddebbiemellingerPor Bill Mellinger

Josué 1: 7 NVI – “Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas”.

En un blog anterior, Rob Campbell hizo énfasis en la importancia de saber cuándo decir “Sí”, y cuándo decir “NO”. Como pastor principal, tengo la responsabilidad de establecer la dirección de curso de nuestra iglesia. Cristo nos ha dado nuestra misión a nosotros. Al igual que el capitán de un barco, debo mantenerlos enfocados y en curso.

Mi bandeja de entrada está regularmente llena de invitaciones para utilizar un nuevo programa, una nueva aventura espiritual, vídeos y varias herramientas de discipulado, un programa de equipamiento para los líderes, recursos de capacitación y tantas cosas buenas. Cada recurso tiene algún valor y podría ser un gran programa. Yo no tengo el tiempo, dinero o energía para revisar cada uno en detalle. De hecho, tengo que eliminar la mayoría de ellos sin pensarlo dos veces. Mientras que los muchos editores ven su valor, nuestra iglesia se iría a la quiebra si los comprara todos. La cordura personal y la supervivencia requieren que yo diga “No” a la mayoría de cosas que terminan en mi escritorio o en mi computadora.

Me encanta hacer cosas nuevas, tomar riesgos y superar retos. Esto es muy bueno para las emociones personales, pero no es bueno para la dirección de un ministerio. La misión y la visión nos mantienen en curso. Las tácticas y las estrategias pueden cambiar, pero incluso ellas deben centrarse en la misión principal.

Ya que creo que Dios nos ha llamado a ser una iglesia relacional que se basa en los principios de las dos alas, de la célula y la celebración, no voy a delegar esta dirección a nadie más. He cuidado esta visión cuando las personas querían que hiciéramos un nuevo programa, al estar dispuesto a decir no a algo que era bueno, pero no lo mejor. Entreno y superviso a líderes de células y continúo sosteniendo la bandera levantada en alto para que otros la vean. Algunas personas no se han quedado con nosotros, porque he dicho no a su programa. Cristo quiere que vayamos por todo el mundo a hacer discípulos y voy a hacer todo lo posible para mantenernos en esa misión. A veces voy a decir que sí; pero más a menudo, tengo que decir que no para mantenernos en curso.