La importancia de la persistencia

mario_vegapor Mario Vega

En Elim habíamos tratado ya varias veces, quizá unas tres, de poner a andar el modelo celular. Esos esfuerzos fracasaron sin que pudiéramos identificar la razón del por qué. Comencé de nuevo a leer los libros del pastor Cho tratando de encontrar la clave que hacía que a él le funcionara. Al leer con cuidado los libros me di cuenta que un elemento importante era el esfuerzo que los coreanos hacían por ganar la amistad de sus vecinos.

Pensé que esa era la clave del modelo. En esa ocasión, hice un proyecto más cuidadoso y con mayor instrucción. Enseñé varias veces a la iglesia sobre la importancia de ganarse a los vecinos y amistades con acciones de amor. Enseñé a la iglesia sobre los pasajes de la Biblia que trataban ese tema. Al proyecto le puse de nombre “Plan Kalós”. De la palabra griega Kalós que significa: bonito, agradable, amable, etc. Los cristianos debían ser agradables, amables, serviciales, etc. para poder ganar a sus amigos para Cristo.

Nuevamente nos organizamos en grupos pequeños en las casas y comenzamos a poner en práctica el plan. Las personas comentaban sobre los amigos a los que estaban trabajando bajo el plan Kalós. No obstante, el tiempo fue pasando y no tuvimos resultados. Después de unos meses abandonamos el esfuerzo. Para mí ese era el final. El último intento que hacía por trabajar con células. A partir de ese momento pensé que las células funcionaban en Corea pero no en El Salvador.

Hoy, revisando los que hicimos con el Plan Kalós, me doy cuenta que era un esfuerzo muy bien organizado y que tomaba en cuenta muchos de los valores y principios del modelo celular. Es cuando más cerca habíamos llegado. Pero ¿por qué no dio resultado? Muy sencillo, solo se trataba de darle un poco más de tiempo. Si hubiera seguido por esa ruta las cosas hubieran funcionado muy bien. La lección es que para tener resultados no es suficiente con conocer el cómo. Es muy importante tener persistencia. Esa es la clave: persistencia.