La bendición profética.

BENDICION. Otorgamiento de beneficios espirituales, espirituales a través del evangelio, con el deseo de todo bien para las personas o cosas que son objeto de la misma. A veces se refiere a las palabras que se utilizan para pronunciarla.

BENDICION. Bien decir, hablar bien de una persona o cosa. El término hebreo es barak y se utiliza en dos sentidos. Por un lado, “el menor es bendecido por el mayor” (He. 7:7). Este acto en que la persona que bendice es superior a la bendecida, supone un beneficio para esta última que le vendrá más allá de las simples palabras o, por lo menos, un privilegio. Así, Dios bendijo a Abraham (Gn. 22:17). Por el otro, el menor puede “bien decir” del mayor, en cuyo caso este último lo que recibe es alabanza. Así, el siervo de Abraham bendijo a Dios (Gn. 24:27). Otro uso consiste en expresar con la palabra el deseo de que Dios beneficie, sea propicio o prospere a una persona. David “bendijo al pueblo en el nombre de Jehová” (1 Cr. 16:2). También se usa la palabra para expresar acción de gracias. Los beneficios de Dios concedidos al ser humano son una b. A los creyentes Dios les ha bendecido “con toda b. espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Ef. 1:3). Por lo cual éstos bendicen al “Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo” (1 P. 1:3).

¿Qué es una bendición profética?

La bendición profética es una declaración hablada que alguien con autoridad espiritual pronuncia sobre la vida de una persona. Las palabras de la bendición tienen el poder de controlar y dirigir la vida de la persona sobre la que se ha pronunciado la bendición.

Esta bendición se da a través de los pastores sobre el pueblo, mentor sobre discípulos, padres sobre hijos/nietos, está dará lugar a una realización espiritual mayor y dará lugar a la prosperidad emocional, relaciona, física y material.

Nota: La bendición profética difiere de la bendición sacerdotal.