La amargura

La amargura es un veneno del alma, detiene el desarrollo de la obra del Espíritu Santo en los corazones. La persona amargada se reconoce por:

  1. Sus conversaciones, son personas críticas y ofensivas. Les gusta ver “la paja en el ojo ajeno”.
  2. Por sus reacciones, las personas amargadas son iracundas, agresivas, manifiestan lo que hay en sus corazones.
  3. Por sus actitudes, estas personas manifiestan celos, egoísmo, retraimiento, temor, etc.
  4. Por sus trastornos físicos, es posible que una persona padezca (aunque no es la única causa) de artritis, gastritis, asma, enfermedades de los nervios.

Diga NO a la amargura. Si está amargado, empiece por reconocerlo, pídale perdón a Dios y en lo que le sea posible pídales perdón a las personas que ha ofendido.

 

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