La Oración como Prioridad

mario_vegapor Mario Vega

La oración es clave para el líder de célula. No obstante, es uno de los hábitos más descuidados. La razón más frecuente que se menciona para descuidar la oración es la falta de tiempo. En realidad, a lo que se refieren las personas es a que tienen dificultades para priorizar la oración. Casi nunca se escucha a alguien argumentar falta de tiempo para trabajar, comer o dormir. Parece que siempre hay tiempo para eso pero no para la oración. Se trata entonces de una cuestión de prioridades.

La oración no se convertirá en una prioridad por casualidad. O porque se presenten las condiciones para orar por sí mismas. Las condiciones nunca se presentarán solas, hay que construirlas. Hay dos elementos fundamentales para crear las condiciones. La primera es tener un lugar establecido para orar y, la segunda, tener una hora establecida. Todo lo que hacemos en la vida sigue una rutina que se repite más o menos igual cada día. Para dormir, comer, trabajar, levantarnos, etc. Para todas esas cosas tenemos lugares y horas ya establecidas.

Para la oración se necesita tener un lugar adecuado. El lugar debe ser apropiado para que no hayan distracciones al momento de orar. Lo mismo ocurre con la hora. Hay que buscar un momento del día cuando se pueda gozar de cierta tranquilidad y ausencia de presiones por el tiempo. Una vez se establecen un lugar y una hora, se debe ser muy fiel en respetar ambos elementos. En la medida que se respetan el lugar y la hora para la oración, el hábito se arraigará igual que cualquier otro. No importa si alguna vez no cumplimos con lo propuesto. Siempre habrá tiempo para volver a retomar el orden. Esto le dará al líder de célula la bendición que necesita para llevar mucho fruto.