coach_JoelcomiskeyPor Joel Comiskey

Lo más sorprendente del ministerio celular es que las vidas son cambiadas, los dones espirituales son descubiertos, las personas experimentan la camaradería en el evangelismo, y los nuevos hacedores de discípulos son formados. Cuando llega el domingo por la mañana, los que participan en las células están hambrientos de recibir la Palabra de Dios, ya que están activos en el ministerio del Nuevo Testamento. Naturalmente, aquellos en el grupo celular quieren invitar a otros a experimentar el poder del ministerio celular. Pero ¿Acaso se debe invitar a todos? No. Me explico. El ministerio celular es para dos clases de personas:

  1. Los que son parte de tu iglesia local.
  2. Los que están sin iglesia.

Permítame ser muy claro aquí: Tu grupo celular no es para la gente de otras iglesias evangélicas. Esto se llama robar ovejas y ¡no es ético! Más información