¿De qué hay que huir?

Los solteros cristianos (hombres y mujeres) deben entre otras cosas huir de las relaciones sexuales fuera del matrimonio (fornicación), ese es un mandato del Señor: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1a Corintios 6:18-20).

Jóvenes (muchachos y muchachas) huyan de esos que todo lo quieren hacer a escondidas y que solamente buscan la gratificación sexual pues estos padecen de lascivia y de inmundicia, huyan de ellos como si fueran una peste.

Los casados deben vivir una vida santa y no dejarse envolver en el adulterio, es decir tener relaciones sexuales con otra persona que no sea su esposo o esposa. Los fornicarios y adúlteros y serán juzgados por Dios (Hebreos 13:4). Los que viven en unión libre cásense para dar testimonio de que temen (respetan) y aman a Dios, no piensen en gastos excesivos háganlo con moderación, sobriedad y equilibrio.