Pasos para prepar un sermón IV

Preachpor Robert Haskell

  1. El primer paso para preparar un sermón es leer. Si el pasaje se encuentra en un libro bíblico más corto, se puede leer el libro entero. Pero si el libro es más largo, entonces una sección del libro basta. Esto nos orienta a los temas de la sección y nos ayuda a quedar centrados en la agenda bíblica.
  2. Segundo, hay diferentes maneras de analizar un pasaje y cada cual tiene sus ventajas. Lo importante es que se haga el análisis, prestando atención a todas las características del texto, inclusive las que señalan los límites del pasaje. Puede ser que a lo largo de nuestro estudio decidamos ajustar esto. El análisis incluye cuestiones de los idiomas originales, relaciones entre palabras, frases e ideas. Recordar que a menudo el punto del autor bíblico es un poco diferente al que nosotros estamos buscando o pensamos que vamos a encontrar. Atención minuciosa a los detalles nos ayuda a discernir esto.
  3. Tercero, masticar. Es decir, meditar en el pasaje. Esto se puede hacer en cualquier lugar, no solo en el escritorio. Yo encuentro que muchas buenas ideas se me ocurren casi al azar si estoy pensando en el pasaje a través de la semana (¡esto implicaría no estudiar el sábado a la noche para el sermón de domingo!). La otra ventaja de estar pensando acerca del pasaje a través de la semana es que se nos pueden ocurrir  aplicaciones e ilustraciones. Una vez yo estaba preparándome para predicar acerca de la prohibición contra robar en los diez mandamientos. En un restaurante de repente me puse a charlar con unas muchachas, que no eran cristianas, y les pregunté qué pensaba ellas acerca del tema. Sus repuestas me dieron excelente material para discutir y usar en aplicaciones.
  4. Cuarto, una vez que estamos listos (aún sea el domingo a la mañana), oremos y basta de preocuparnos. Un lema muy sabio para el predicador es: prepárate bien, exprésate auténticamente, y muéstrale a tu iglesia que la quieres, ¿cómo? Bendiciéndoles.

 Fuente: Logos