La batalla por la lengua, estrategia de Satanás

secretoCuida tu lengua, es decir lo que hablas, porque:

Tu lengua está cercanamente relacionada con tu corazón, cuerpo, alma, y espíritu. Por ejemplo, si Satanás tiene el control de tu corazón, él tiene el control de tu lengua:

“Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre, porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre” (Mateo 15:18-20).

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45).

Satanás usa las cosas que tú dices para abrir una brecha en tu espíritu:

“La lengua apacible es árbol de vida, pero la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu” (Proverbios 15:4).

Mediante conversaciones malignas creas una brecha mediante la cual Satanás entra para batallar en contra de tu espíritu. Satanás también usa tus labios para afectar a tu alma:

“La boca del necio le acarrea quebranto; sus labios son trampas para su propia vida” (Proverbios 18:7).

“El que guarda su boca y su lengua, su vida guarda de angustias” (Proverbios 21:23).

Mediante la lengua, Satanás afecta a todo tu cuerpo:

“Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno” (Santiago 3:6).

Tu lengua afecta a toda tu vida:

“El que guarda su boca guarda su vida, pero el que mucho abre sus labios acaba en desastre” (Proverbios 13:3).

Entre muchas Satanás intenta tomar el control al tentar a hablar:

PALABRAS DE CALUMNIA:

“Tomabas asiento y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia” (Salmos 50:20).

PALABRAS MALICIOSAS EN CONTRA DE OTROS:

“Por esta causa, si yo voy, recordaré las obras que hace profiriendo palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe y los expulsa de la iglesia” (3 Juan 10).

SUSURROS (CHISMES):

“El hombre perverso promueve contienda, y el chismoso separa a los mejores amigos” (Proverbios 16:28).

CHISME:

“El que anda con chismes revela el secreto; el de espíritu fiel lo guarda íntegro” (Proverbios 11:13).

CALUMNIAS:

“El que no calumnia con su lengua ni hace mal a su prójimo ni admite reproche alguno contra su vecino” (Salmos 15:3).

PALABRAS NECIAS:

Las palabras necias provocan división:

“Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él” (Proverbios 26:4).

PALABRAS CONTENCIOSAS:

“Los labios del necio provocan contienda; su boca, a los azotes llama” (Proverbios 18:6).