Preparando la lección

coach_JoelFamilyWebPor Joel Comiskey

La mayoría de ustedes al leer este artículo saben que la preparación espiritual es más importante que la preparación de la lección. Sin embargo, no nos atrevemos a olvidar que la preparación de la lección también es muy importante. He estado en varios grupos en los que rápidamente me he dado cuenta que el líder solamente miró la lección antes de llegar. Lo puedo decir por la forma en que el líder piensa en voz alta acerca de las preguntas para cubrir o tiene un tiempo difícil recordando el contenido bíblico. Es también evidente por el hecho de que el líder está más preocupado en encontrar la manera de llevar la lección, más que realmente concentrarse en escuchar y apoyar las respuestas de los presentes.

Al preparar la lección y la reunión en general, los miembros te lo agradecerán y se irán de la reunión con el deseo de volver la próxima semana. Estos son algunos consejos para la preparación:

1. Planee con anticipación.

La cosa más importante que puedes hacer, es iniciar la preparación, mientras el pastor está predicando. La mayoría de las iglesias celulares ofrecen la lección al líder celular, y siempre es mejor si el líder tiene la lección, mientras que el pastor está predicando. Si la lección llega un par de días después, no espere hasta que llegue para comenzar a planificar. Mientras que el pastor está predicando, piense en cómo aplicará la predicación a su grupo celular. Inventa tus propias preguntas y escríbelas mientras el pastor está predicando. Entonces, cuando usted reciba la lección, compare sus propias preguntas con las de la lección oficial. (Este es el caso cuando la lección para las células consiste en el último sermón dominical o el de un día entre semana).

2. Hágala propia.

Un error común es leer la lección oficial de manera textual y no adaptarla a las necesidades del grupo. Los líderes eficaces escogen las preguntas, cortan y pegan para hacer la lección propia. Sólo usted sabe las necesidades del grupo. Sólo usted, el líder, sabe qué preguntas transformaran a su gente. Tómese la libertad de adaptar las preguntas, modificarlas, añadir otras nuevas, y excluir las que no funcionen.

3. No te sientas que debes usar todas las preguntas (cuando las hay).

Los líderes prematuros sienten que tienen que repasar todas las preguntas, incluso si esto significa extender la lección más allá del tiempo normal. No hagas esto. Siéntete libre de pasar más tiempo en sólo una o dos preguntas, si las personas están entrando en un diálogo significativo. Detén el tiempo, incluso si no has cubierto todas las preguntas.

4. Concéntrate en la edificación, en lugar de la información.
Mientras preparas la lección, recuerde el lema: apunta a la transformación en lugar de la información. Tu objetivo es “edificar” a la gente, que literalmente significa “reconstruir” sus vidas. La información Bíblica ministra a la cabeza, pero la transformación bíblica reconstruye la mente y el corazón. Tu objetivo es asegurarte que las personas se vayan cambiadas y listas para vivir la vida cristiana, más que el hecho de saber más sobre eso. La transformación es la razón por la cual los grupos celulares son tan necesarios, especialmente en nuestra época, cuando la información (buena y mala) está disponible en internet, radio y TV.