Fail Often, Grow Often.

2012-01-15 08-59-58.006Nota del pastor:

Vuelvo a compartirles un capítulo más de la serie Mitos y Verdades del Doctor Joel Comiskey, pastor, maestro y conferencista bíblico, además experto en Iglecrecimiento y que ha visitado infinidad de países estudiando la iglesia celular y ha escrito más de dos docenas de libros al respecto y algunas tesis para optar al doctorado en universidades teológicas de prestigio, reconocidas y debidamente acreditadas como el Fuller Theological Seminary. Señalo lo último enfáticamente por tanto “instituto bíblico” y “universidades teológicas” de cartón donde solamente unos pocos “estudiantes” saben dónde quedan.  Sé que esto que escribo causara resquemor y escozor en muchos lectores, pero la Biblia dice que “no nos hagamos de muchos maestros”, los cuales solamente ven una oportunidad de lucro con los neófitos, indoctos e inconstantes, volviéndose “ciegos guías de ciegos”. A continuación lo que deseo compartirles.

Fail Often, Grow Often.

coach_JoelcomiskeyPor Joel Comiskey

Mito: Si fracasas, Prueba Otra Cosa

Conozco pastores que probaron con el ministerio de la iglesia celular, fallaron, y luego se convirtieron en críticos de la iglesia celular. Ellos dicen, “ah sí, probé con la iglesia celular, y no funcionó”. O tal vez podrían decir, La iglesia celular funciona de maravilla en Latinoamérica, pero no aquí en mi ciudad”. Pero lo que sucede a menudo es que estos pastores no continuaron intentándolo. Ellos no estuvieron dispuestos a hacer correcciones a mediano plazo, como buscar un supervisor, visitar otra iglesia celular, o leer literatura relevante sobre la iglesia celular.

Verdad: Fracasar te Conducirá a Descubrir lo que Mejor Funciona en tu Contexto

Ya sea que cometas errores o que fracases por completo, los pastores que triunfan en el ministerio celular continúan perseverando y no se dan por vencidos. Ellos practican el título del libro de John Maxwell,  Failing Forward (El lado positivo del fracaso) al seguir adelante aún después de un fracaso. Cometer errores es parte de la vida. Rara vez nos salen bien las cosas a la primera. Muy a menudo tampoco nos salen bien en la tercera, o cuarta vez. De hecho crecemos y maduramos a través de las pruebas y de los errores que cometemos. El fracaso es la puerta trasera del éxito y Dios bendecirá nuestros esfuerzos.

Henry Cloud y  John Townsend escribieron un excelente libro llamado Boundaries (Límites) Ellos dicen que,

Él [Dios] quiere que nosotros seamos emprendedores y activos, buscando y tocando a la puerta de la vida. La gracia de Dios cubre el fracaso, pero no puede compensar la pasividad. Nosotros tenemos que hacer nuestra parte. El pecado que Dios reprende no es el de intentar y fallar, sino el de no intentar. Intentar y fallar, e intentar otra vez, a eso se le llama aprender. El no intentar no nos traerá un buen resultado.

Tienes que fracasar más de una vez antes que te salgan bien las cosas. Proverbios 24:16 dice: “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal”.

La ruta de capacitación de la iglesia celular, por ejemplo, rara vez es perfeccionada a la primera. Un pastor y un equipo de liderazgo deberán hacer numerosas auto-correcciones a fin de perfeccionar la ruta de capacitación. Lo mismo es cierto para cualquier área del ministerio celular como la supervisión, el lanzamiento de la visión, mantener las estadísticas, establecimiento de metas, evangelización, y hacer discípulos.

No te preocupes por los resultados fallidos. Preocúpate por las oportunidades que pierdes cuando ni siquiera lo intentas. La mayoría de cosas buenas surgen de probar y de hacer correcciones a mediano plazo. Si esperas intentar hasta que todo sea perfecto, lo más probable es que nunca lo logres. “Pero espérate un momento,” tú podrías decir. “Yo quiero que todo sea perfecto aun antes de intentarlo”. Lo siento mucho, no funciona así. Nosotros aprendemos de nuestros errores.