Razones por las que las células no crecen

conexiones¿Debe cerrarse una célula que no crece? Antes de tomar una decisión al respecto debe hacerse una evaluación de la dinámica espiritual de la célula. Todo empieza con el liderazgo pues con este las cosas caen o se levantan. En algunas congregaciones cierran una célula cuando han pasado seis meses y nadie ha aceptado al señor, por lo tanto no hay señales de multiplicación que es el objetivo final de las células. Las células vivas se reproducen. Se sugiere diagnosticar lo siguiente:

  1. Primer síntoma. La célula no convoca a nadie, por eso no crece en número, de manera que no está trabajando lo suficiente como para llevar el evangelio a los vecinos y esto muestra falta de eficacia en la oración.
  2. El segundo síntoma está relacionado con los integrantes de la célula en sí. Están mirándose unos a otros, hablándose y midiéndose unos a otros, eso no edifica a nadie y es posible que estén en problemas de chismes.
  3. El tercer síntoma es que el líder no está haciendo su trabajo efectivamente. Si una célula ha pasado su cuarto mes sin ganar un alma, el líder tiene que ponerse en alerta roja. El supervisor o pastor deberá tomar las medidas pertinentes. Cada congregación en particular tiene su estrategia particular a seguir, ya sea reestructurar, cerrar, rotar líderes, reacomodar a los integrantes en otras células, etc.

También hay que evaluar otros factores que afecten a la salud de las células, para ello el líder siempre debe informar a su supervisor de todos los pormenores que observa o que se presentan para hacer siempre un diagnostico adecuado a cada situación.

Falsos conceptos de por qué no crece una célula.

  1. No soy graduado de un Instituto Bíblico.
  2. Los miembros de la célula no me apoyan.
  3. Esto funciona en Corea, Guatemala, El Salvador, Argentina pero no en Estados Unidos.
  4. No tengo tiempo.
  5. Mi Pastor o Supervisor no me apoya lo suficiente.
  6. Los hermanos de la célula no me acompañan.
  7. Ya saturamos el barrio.
  8. Dios quiere calidad, no cantidad.
  9. Dios no contesta nuestras oraciones.
  10. Tengo mala suerte.
  11. Satanás es demasiado poderoso.
  12. La gente es dura y no quiere.
  13. La gente no tiene tiempo para asistir.
  14. La gente es demasiado religiosa.
  15. Revisé todo y no sé qué es lo que falla.
  16. El sistema de células es demasiado rígido y complicado.
  17. Este no es el tiempo.
  18. Parece que no es la voluntad de Dios.

Antes de desanimarse hay que evaluar el estado actual de una célula hay posibilidad de encontrar causas que son corregibles y solucionables.

Razones reales por las que una célula no crece.

  1. Cuando al líder le falta visión y motivación. Proverbios 29:18; Habacuc 2:2; Hebreos 10:24.
  2. Cuando el líder no sabe poner armonía en el grupo. Salmos 133; Efesios 4:1-3.
  3. Cuando al líder le falta oración y fe. 2º Crónicas 7:14; Salmos 2:8; Santiago 1:6-7.
  4. Cuando el líder no va a la casa de los inconversos. Lucas 14:23; Lucas 19:10; Mateo 10; Proverbios 11:30.
  5. Cuando el líder descuida a los ya alcanzados. Mateo 18:12; Mateo 25:36-43; Jeremías 23:2.
  6. Cuando el líder tiene pereza. Proverbios 13:4; Proverbios 21:25; Eclesiastés 10:18.
  7. Cuando el líder no sabe equilibrar las reuniones. Puede que sean muy tensas o totalmente desconcentradas. 1ª Corintios 14:26-40.
  8. Cuando el líder se resiste a recibir ayuda. Quiere hacerlo todo él solo.
  9. Cuando el líder no sigue el sistema de células de la congregación correctamente. Habla demasiado tiempo, no da cuentas a nadie, no busca a posibles líderes en su grupo, tiene irresponsabilidad, no delega ningún trabajo, etc. 1ª Corintios 14:40; Hebreos 13:7,17.

Sugerencias prácticas.

Si el líder desea y quiere que los participantes de su célula estén con ánimo, creciendo y en constante acción dentro del trabajo de evangelismo por las casas, haga esto:

  1. Organice visitas: de dos en dos pueden hacer visitas a vecinos, parientes, enfermos y hogares de personas inconversas, para estar en contacto, conversar con ellos. Siempre atentos a la posibilidad de que escuchen el evangelio.
  2. Organice visitas periódicas: Las personas que hayan participado de las células deben ser visitadas de manera sistemática entre los días que no hay reunión. En todos los casos siempre deben de ir dos personas.
  3. Organice encuentros para hacer contactos: Ya sea que hace una invitación a los vecinos para un café, un refrigerio, un cumpleaños, una barbacoa al aire libre, etc. En todos los casos debe tenerse en cuenta que los no creyentes se sienten separados del grupo si nosotros no les permitimos de manera abierta la participación.

Podemos invitarlos para una barbacoa o a unas fajitas, por ejemplo, pero cada si cada uno busca a un hermano para conversar y los invitados quedan solos, sentados y olvidados, en un rincón, sin participar con los demás, no se les invita realmente.

Pero si el propósito es hacerles conocer el evangelio en algún momento, por lo menos debemos interesarnos por su persona, conversando, entendiéndolo, haciendo primero un puente de comunicación. Después vendrá la posibilidad de presentarle a Cristo, de invitarlo a una reunión de célula.

No debe olvidar anotarlos en el cuaderno de oración.