La Cuarta Dimensión

En Agosto de 2010 hice este reseña que les vuelvo a compartir:

Tuve la oportunidad de leer el libro “La Cuarta Dimensión” del Dr. Cho, pastor en Corea del Sur de la iglesia más grande del mundo, por la década de los 80, eran mis primeros años en el evangelio. Quedé profundamente impresionado por la forma tan sencilla como el Dr. Cho explicaba la manifestación y presencia tan poderosa del Espíritu Santo en su vida, ministerio y congregación.

Creo que años más tarde volví a leerlo de nuevo y me encontré con que los principios relatados seguían teniendo la misma vigencia. Luego pude leer sus libros sobre los grupos familiares y pude notar como el Espíritu Santo estaba llevando a la Iglesia de Cristo por las sendas antiguas (Hechos 2: 42 – 47), para que esta tuviera y viviera no solamente una manifestación poderosa en su interior y en las comunidades sino que además sus miembros se sintieran parte no de una organización, sino de un organismo vivo y dinámico.

Muchas congregaciones tenían reuniones en ese tiempo en donde el Espíritu Santo se manifestaba poderosamente y aparte de conversiones habían manifestaciones de los dones espirituales y muchos eran sanados de diferentes enfermedades así como liberados de las influencias demoníacas; sin embargo aunque habían iglesias con grandes membresías, no fue sino que hasta que algunos pastores en Guatemala y en los departamentos adoptaron el sistema celular que experimentaron un crecimiento multiplicativo, dinámico y sostenido.

Muchos fracasaron en sus primeros intentos, pero los pastores que perseveraron, se empaparon bien de cómo trabajar con los grupos familiares o células y se pusieron a la vanguardia fueron recompensados con una buena cosecha de almas para el Señor. Mucho tiempo ha pasado, casos y cosas pasado, sin embargo el Espíritu Santo sigue trabajando y llevando a la Iglesia de Cristo hacía la perfección y preparándola para presentársela al que ama nuestras almas, Jesús el Cristo resucitado.

Sin ningún lugar a dudas estamos a las puertas de grandes acontecimientos. Amén.