Las manifestaciones de la rebelión del hombre.

rebelion¿En qué aspectos particulares se manifiesta con mayor evidencia la rebelión del hombre? En las palabras, en los razonamientos y en los pensamientos. A menos que haya tratos prácticos en estos aspectos, hay muy pocas esperanzas de liberación de la rebelión.

Las palabras son el escape del corazón El hombre que es rebelde de corazón bien pronto proferirá palabras rebeldes, porque de la abundancia del corazón habla la boca. Para conocer la autoridad, debemos tener primeramente un encuentro con ella; de otro modo nunca vamos a obedecer. El meramente oír el mensaje de obediencia es totalmente ineficaz. Debemos tener un encuentro con Dios; entonces será puesto el fundamento de la autoridad de Dios en nuestra vida. Después, cada vez que digamos una Palabra rebelde -no, aun antes que la pronunciemos, nos daremos cuenta de nuestro pecado y de este modo seremos refrenados en nuestro corazón. Si hablamos palabras rebeldes sin restricción alguna, y no sentimos ningún refrenamiento interior, quiere decir que, sin duda alguna, jamás hemos tenido un encuentro con la autoridad. Es mucho más fácil proferir palabras rebeldes que realizar actos rebeldes.

La lengua es difícil de domar. Bien pronto la rebelión de un hombre se expresa por medio de su lengua. Puede que esté de acuerdo con una persona en su presencia pero murmure de ella a sus espaldas; puede que guarde silencio frente a un hombre pero luego tenga mucho que decir en alta voz. No es difícil usar la boca en rebelión. La gente de la sociedad actual es rebelde; solamente sirve de labios y se somete aparentemente. La iglesia debe ser diferente; en ella debe haber obediencia de corazón. Se sabe fácilmente si hay o no esta clase de obediencia en una persona, por las palabras que salen de su boca. Dios busca la obediencia de corazón.

La difamación procede de la razón.

La rebelión del hombre contra la autoridad se manifiesta en palabras, razones y pensamientos. Si no conoce la autoridad, hablará palabras denigrantes, palabras que generalmente se originan en su razón. Cam tenía sus razones para difamar a su padre, pues Noé estaba desnudo. María habló contra Moisés a raíz del casamiento de su hermano con una mujer cusita. Sin embargo, el que se somete a la autoridad vive bajo autoridad y no dentro de lo razonable. Coré y su séquito con 250 dirigentes murmuraron contra Moisés Y Aarón, diciendo: “Toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?” (Números 16.3).  También ellos tenían sus razones; palabras calumniosas como aquellas son producidas generalmente por la razón.

Del libro “La autoridad espiritual”. Autor Watchman Nee.

Nota del editor: Recuerde la rebeldía trae sobre la vida de los que la practican un espíritu de brujería y de hechicería, es decir de maldición. Las personas deben confesar su pecado y pedir liberación de las ataduras.