Células saludables

coach_Joelcomiskeypor Joel Comiskey

Recuerdo haber escuchado a Mario Vega en febrero del 2010 usar la frase: “Las células sanas se multiplican.” Quería que el público supiera que la multiplicación es el resultado de algo más profundo. Luego Mario me dijo que Randall Neighbour originalmente acuñó la frase, “las células sanas se multiplican.” Por donde o de quien sea la frase originada, el significado trae la verdad al ministerio celular.

Nosotros, en el movimiento de la iglesia celular, siempre hemos querido llenar el mundo con células vibrantes. Vemos la importancia de completar el mandato de Cristo de hacer discípulos (Mateo 28:18-20) y que Jesús ha llamado a su iglesia para que ésto suceda. La multiplicación de los grupos celulares juega un papel clave en el cumplimiento de la Gran Comisión. Pero ¿es posible multiplicar grupos no saludables? ¿Pueden las células multiplicarse demasiado rápido?

A veces en el pasado, he estado tan centrado en la multiplicación que empecé nuevos grupos antes de tiempo, y que finalmente murieron por muertes prematuras. He aprendido que los grupos débiles “multiplicados” pueden morir tan fácilmente como nacen.

¿Cuánto tiempo se necesita para multiplicar una célula sana? Esto depende de la receptividad de la cultura (por ejemplo, toma mucho más tiempo multiplicar una célula en Turquía o España que en El Salvador). El estado de transición de la iglesia es también un factor clave.

Lo que sí sabemos es que las nuevas células sanas son guiadas por discípulos fuertes y preparados. Esto significa que los nuevos discípulos (líderes) han experimentado una verdadera comunidad, evangelismo del grupo, el ejercicio de los dones espirituales, y han completado la ruta de entrenamiento.

También he llegado a comprender que el liderazgo en equipo es la norma bíblica y debe ser el enfoque cuando se multiplican los grupos celulares. Las nuevas células sanas están dirigidas por equipos de liderazgo, en lugar de un líder solitario.

He visto muchas iglesias que multiplican a líderes solitarios, sólo para verlos languidecer con poca gente o experimentar muertes solitarias.

Los equipos de liderazgo ayudarán a los miembros celulares a dejar de pensar: “Yo no quiero tomar el entrenamiento para ser un líder celular porque no tengo el talento ni el don de ser un líder.” La verdad es que muchos más pueden participar en el equipo de liderazgo, mientras que menos llegarán a ser líderes principales del equipo.

En resumen, una célula sana que está lista para multiplicarse ha crecido en la comunidad, evangelismo, crecimiento espiritual, y ha preparado a nuevos hacedores de discípulos (líderes) que están dispuestos a seguir adelante y comenzar el nuevo grupo.

Joel