Ojalá

Esta palabra tiene un origen árabe hispánico law sá lláh, traducido como “si Dios quiere”. No obstante, la etimología y la traducción de esta palabra es sumamente complicada pues J. Coromines en el Diccionario crítico etimológico plantea otra etimología Wa-sa´allah, traducido como “Dios quiera”. ¿Entonces decir “Ojalá, Dios quiera” es un pleonasmo? No, porque un pleonasmo ocurre cuando se dicen palabras innecesarias porque se juntan dos conceptos cuyo significado es el mismo y en este caso la palabra ojalá ya tiene su propio significado castellanizado que puede considerarse como un deseo ferviente de que suceda algo que queremos o un deseo que por el momento no es real, aunque no se descarta la posibilidad de que ocurra. La fe contraria al deseo es la certeza de las cosas que se esperan, piénselo.

 

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