Comenzó diciendo que: “el liderazgo es, en estos tiempos, un arma frente a la crisis generalizada”.

Los escépticos del pastor-político Harold Caballeros dicen que escucharlo es exponerse a dos posibilidades: terminar afiliado a su partido Visión con Valores, VIVA, o inscrito en la Universidad San Pablo de Guatemala, que él fundó. Lo anterior no es del todo cierto, eso sí, el maestro -doctor- es un orador por inspiración y convencido de lo que habla.

A pesar que a esa hora jugaba la Selección (de fútbol) -miércoles- y que el ingreso costaba Q100, Caballeros tuvo un lleno total en el Gran Karmel de Xela (Quetzaltenango Guatemala), donde ofreció una conferencia sobre liderazgo. Comenzó diciendo que el liderazgo es, en estos tiempos, un arma frente a la crisis generalizada. Y que más allá de ser un proceso para influir en otros, como académicamente se concibe, el liderazgo es la interacción entre el líder y sus seguidores; pero que no hay tal, sin elementos vitales como la comunicación, motivación y actitud; esto último aplicado como un cambio de actitud hacia la vida misma.

Entonces, ¿dónde y cuándo surge el liderazgo? Dice él que brota de la crisis; de esa cuenta, estamos urgidos de líderes, como servidores, que procuren el bien de los demás. Por eso, en política partidista, hasta hoy, no he conocido líder alguno con esas características.

Lo medular del discurso estuvo en las cuatro clases de liderazgo:

a) Carismático: para comenzar, es un don; estos líderes son seguidos generalmente a ciegas, se reconocen, pero ya fueron superados.

b) Visionario: es el que se sostiene de la visión; empodera a todos.

c) Transformacional: este es el que la sociedad demanda, porque se enfrenta a una realidad que no lo satisface; al reconocer la necesidad, busca mejorar y cambiar la realidad actual. Es plantear una visión de futuro; una perspectiva de necesidad solventada, es decir, lo factible y posible. Por ello, el poder reside en el camino de la solución.

d) Ético y moral: este es el cuarto y último tipo de liderazgo que plantea Caballeros, sin el que los anteriores no tienen sentido, porque los valores, como la honestidad, son el pilar de todo.

Ahora bien, los asistentes habríamos perdido nuestro tiempo si nada de esto ponemos en práctica. Y usted, que me leyó hasta esta línea, está en las mismas condiciones.

PUNTO FINAL. No es pecado decirlo, pero en medio de todo, el pastor Caballeros “vende” no sólo su universidad www.uspg.edu.gt, donde impulsa la Maestría en Liderazgo Organizacional; sino que un nuevo enfoque de VIVA, digo, vida.

Fuente: El Quetzalteco.