Dice el viejo y conocido refrán: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. A la práctica de postergar el hacer las cosas se le llama procrastinación (procrastination).

Esa engañosa palabra: mañana, mañana, mañana. Nos va llevando por días al sepulcro, y la falaz lumbre del ayer ilumina al necio hasta que cae en la fosa. Macbeth