A propósito de parodias, me encontré en la Web esta que les traslado, si alguien se siente aludido vaya al blog del autor, que a propósito es el Reverendo T. Trinquete, quien dice ser doctor, apóstol, pastor, maestro, etc.

“Muchas personas al visitar la presente página de nuestro muy sagrado ministerio se preguntan ¿Qué es Ministerios Laodicea?

Ante la abrumadora cantidad de solicitudes para aclarar en que consiste la encomienda que mí Señor nos ha dado al llamarnos al ministerio que desempeñamos, aquí esta la respuesta:

Ministerios Laodicea es un ministerio especial al cual mí Señor nos ha llamado y para el cual nos escogió antes que se dividieran “las aguas de las aguas” como dice el Gran Libro.

Ministerios Laodicea es un ministerio que realiza el sacrosanto ejercicio de la intercesión a cambio de una modesta aportación, preferentemente en dólares, que es la única moneda en el mundo en la que se lee la confianza que un pueblo puede tener en mi Señor.

Ministerios Laodicea es un ministerio que promueve la verdadera prosperidad de los discípulos del Señor que en verdad lo son, pues los creyentes ¡Somos ricos!

Ministerios Laodicea eventualmente ha ofrecido y ofrecerá a cambio de una modesta aportación, artículos de primera necesidad para aquellos que están interesados en que el Señor derrame abundantemente sobre ellos los tesoros que tiene preparados para sus discípulos que en verdad lo son.

Ministerios Laodicea se reserva el derecho de lanzar sobre los herejes, rebeldes, renegados y descreídos, juicios de maldición y oraciones imprecatorias pues “los creyentes habremos de juzgar al mundo” como dice el Gran Libro.

Ministerios Laodicea está a cargo del Gran Siervo del Señor, el cual soy yo: Reverendo T. Trinquete; Último apóstol y profeta del verdadero Señor; Ministro de Milagros, Prodigios y Sanidades; Estandarte de la Verdadera Luz que alumbra para la Prosperidad de los discípulos que en verdad lo son y lo demuestran a través de sus diezmos, ofrendas, primicias y donativos; Atalaya del Señor en este mundo de herejes, rebeldes y renegados que arderán en el fuego si no se arrepienten.

Si usted ha leído hasta aquí y no ha hecho una aportación para este sacrosanto ministerio ¿Qué espera? Su vida puede cambiar ¡La bendición está al alcance de su bolsillo!