En la revista Witness del mes de Abril, el pastor Kevin Shrum publicó un artículo donde planteaba las razones por las cuales un pastor podría despedir a su iglesia. Interesante ¿no creen? Después de todo, siempre han sido las iglesias (congregaciones) las que han despedido a sus pastores por diferentes razones. Según el autor, “la razón principal del despido usualmente es por incompetencia o por no cumplir con los objetivos para los cuales fue llamado”. Si se percibe que el pastor es inefectivo y no cumple con la expectativa de la iglesia, comienza un proceso en el cual los líderes o las personas con “poder” dentro de la iglesia, empiezan una campaña para reclutar a aquellos que no están muy bien informados, para de esta manera ganar su apoyo y así cumplir con el objetivo de despedir al pastor de turno.

La premisa de este concepto se basa que si la iglesia puede despedir al pastor incompetente (2 Corintios 3:4-6) entonces, ¿sería igualmente posible despedir a una congregación por falta de compromiso y dedicación?

¿Está loco este pastor? No, realmente lo que el pastor Shrum está señalando es que, aunque hay muchos casos donde el despido del pastor es totalmente justificado, las congregaciones a veces culpan al pastor por su propia apatía e indiferencia. Recientemente hablé con un pastor que me comentó que en su iglesia nadie quería hacer nada, no visitaban a nadie y por tanto, si ellos no lo hacían, él tampoco lo haría; de momento me pareció extraña su actitud, pues siempre he pensado que el pastor dirige a su iglesia con el ejemplo y es su deber alentar a otros a seguirlo. Tal vez ahí radica el problema, siempre esperamos que el pastor lo haga todo y cuando las cosas no funcionan como esperábamos entonces culpamos al pastor de incompetencia.

Lo que pasa, señala el pastor Shrum, es que muchas iglesias piensan que al traer un nuevo pastor se solucionarán los problemas que, han acarreado por años de haraganería e indiferencia. Creo que hay algo de verdad en esto, pues he escuchado de iglesias con congregaciones problemáticas, las cuales tienen una larga lista de pastores que han desfilado por sus púlpitos para luego renunciar o ser despedidos.

Finalmente, el artículo del pastor Shrum afirma que es bíblico el despido de una congregación y cita en el libro de Apocalipsis: 2:1-7 donde Jesús a través de la pluma de Juan, habla a la iglesia de Efeso diciéndole: “Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor” y después en el verso 5 dice algo sorprendente: “si no te arrepientes, vendré pronto y quitaré el candelero de su lugar” Según el pastor Shrum, los eruditos en la materia interpretan que la iglesia es el candelero, de la cual brilla la luz de Cristo. La luz de Cristo nunca se apaga, pero el candelero que la sostiene (la iglesia) sí puede ser quitada.

Será esta la razón por la cual algunas iglesias están apagadas, no evangelizan, no crecen. y no dan señales de vida, mientras otras vibran, crecen en todo sentido, comparten con amor, ministran a los necesitados y predican la Palabra con poder. No sé cuál es la respuesta, pero es algo para meditar.

Este artículo apareció originalmente en el Blog Después del Domingo y lo puede encontrar aquí.