Para estar en forma, parte II.

6. Conoce tus debilidades y evita las tentaciones. Si sufres ataques de hambre en medio de la tarde o antes de acostarte, trata de ser precavido y tener a mano agua o gelatina light. Y si tense que comer algo para no atracarte después, que sea algo que engañe tu estomago y que tenga pocas calorías (por ejemplo, yogur helado). Si cuándo tus amigos comen, te tentas, tenes que estar preparado, antes de salir toma mucha agua y no salgas con ellos hasta que no estés seguro de resistir la tentación.

7. Si te pesas todos los días ten en cuenta estas cosas. Siempre hazlo en la misma balanza y casi sin ropa es lo correcto. El peso fluctúa de un día a otro, y dentro del día también, pero no dejes que esto te desanime. Jamás te peses después de un atracón o de tomar mucha agua.

8. Establece metas. Nunca pienses obsesivamente en el final. Piensa en metas chicas, todo largo camino empieza con un paso cortito. Esto va a ayudarte a no desilusionarte con los pequeños logros y pensar que nunca lograrás tu goal (meta) final. Visualiza todo esto y planea incluso la ropa que te gustaría llevar. Pon una foto en la heladera de cuando eras más delgado. Todo esto es un incentivo y te anima a seguir adelante.

9. Escribe una lista de comida enemiga. Comida que tenés que eliminar 100%. Todo lo frito o con harina debe ser reducido. Igual que debes cambiar quesos y dulces por comida que no tiene casi grasa. Sabes perfectamente lo que debes o no debes comer. Acepta la realidad.

10. Piensa en 24 horas. Tu nueva forma de comer debes visualizarla como un proyecto de 24 horas tras 24 horas. ¡Como es el plan de los Alcohólicos Anónimos, y que tiene tan buen resultado! Y seguilo con constancia, paciencia y mucha voluntad. Trata de cumplir tus planes para cada día (ya sea ayuno o 200, 400, 500 calorías), pero no eches todo a perder si rompes ese plan, ponte ya mismo a planear el día siguiente.

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Para estar en forma, parte I.

1. Sé paciente y visualiza tus metas. Es lógico que deseemos llegar cuánto antes a nuestra meta final, resultados rápidos, pero es mejor que seamos sinceros con nosotros mismos y aceptemos que es una batalla lenta para la cuál conviene ir proponiéndose metas chiquitas. Todos los días tomate un tiempo, cierra los ojos e imagínate más delgado, con más energía. ¡Te aseguro que esto refuerza tu voluntad!

2. Empieza a desconfiar de todos los alimentos. Revisa etiquetas cuando vayas al mercado y rechaza aquellos alimentos con grasas escondidas. Trata de elegir frutas, verduras, vegetales, y proteínas sin grasa. La gelatina light es lo mejor, pocas calorías y te da sensación de saciedad porque es puro agua.

3. ¡Mantenerte siempre en movimiento! ¡Muévete! Eso no significa solamente ir a un gimnasio (a mi me aburre y también a muchas personas), pero empieza a caminar, según los expertos, es el ejercicio más completo que existe, además de que es muy entretenido y no te cuesta nada. Podes empezar con 30 minutos 3 o 4 veces a la semana y vas aumentando. Limpia la casa, pone música y baila, lo que sea, el mayor tiempo que puedas.
También es muy bueno subir escaleras: un piso la primera semana, dos pisos la segunda, tres la tercera, etc., y así sucesivamente, hasta que lo hagas un nuevo hábito. Si te gusta nadar, buenísimo, es un ejercicio muy completo. ¡La idea es tener el cuerpo en movimiento la mayor cantidad de tiempo posible! Cuesta, pero te vas a sentir mucho mejor.

4. Si rompes las reglas…Algunos días vas a romper las reglas y tal vez te sientas muy culpable por lo que comiste ¡pero ánimo y no te des por vencido! Un tropezón no es caída. Pero al día siguiente trata de compensar, si sentís que no estás preparado para ayunar (no vaya a ser que termines en atracón) ingerí menos calorías y así establecer un estilo de vida constante, que debes seguir de ahora en adelante.

5. Toma agua y agua ¡y más agua! Piensa en un vaso de agua bien fría como un verdadero placer (ya que el cuerpo hará lo posible para volver a su temperatura ideal de 35°, eso es un ejercicio más y sin notarlo perderás algunas calorías). Toma agua con burbujas, hielo y una rebanada de limón. Es refrescante y muy rica. Todos coinciden en que tomar 3 o 4 litros diarios de agua es esencial para perder peso. Además de que limpia y purifica tu cuerpo y reduce el hambre. Y es maravillosa para mantener tu piel hidratada.
También puedes tomar 2 ó 3 tazas de té verde al día, pues en un estudio de Penn State University se demostró que el té ayuda a quemar 80 calorías. El mismo estudio demostró que después de comenzar una comida con 1 taza de sopa líquida, 27% de las personas consumieron menos comida.

Hoy es viernes.

Hoy es viernes, inicia el weekend, como llaman aquí en gringolandia el fin de semana. Para algunos es ocasión de tomar descanso después de las faenas del trabajo, otros trabajan solamente durante estos días, otros siguen laborando como si todos los días fuesen iguales, de lunes a lunes. En mi caso estoy haciendo maletas, junto a mi esposa, para salir hoy por la tarde rumbo a Tulsa, la semana recién pasada ha sido agitada pero hay que ir a servir al Rey de Reyes, aunque lo hacemos todos los días pero durante los fines de semana tenemos la oportunidad de ver a aquellos hermanos que por diversas causas no vemos durante la semana. Hoy se reúnen acá en Dallas los hermanos de la iglesia en sus respectivas células, esperamos se gocen en el Señor y puedan alcanzar a otras personas para Cristo. Así que bendiciones y éxitos que la pasen bien y gócense en el Señor Jesús.  

Hoy es lunes.

En este día lunes estaba pensando en el viejo y conocido dicho que dice así: “los lunes ni las gallinas ponen”, meditaba en que a muchas personas, o a la mayoría, les cuesta reiniciar sus labores al principio de la semana, sin embargo el Señor me permitió iniciar este día con mucho animo y regocijo; desde temprano empecé a hacer una serie de diligencias que tenía que hacer, mientras mi esposa atendía a nuestro hijos y los llevaba a la escuela; afortunadamente mis diligencias las terminé a buena hora. Luego compartimos un buen tiempo de oración con mi esposa y después nos fuimos con ella a hacer nuestros ejercicios cotidianos. Antes de las 11:30 AM ya habíamos avanzado en el día y contamos con bastantes horas para hacer lo que queda de hacer durante este día. La Biblia nos invita a regocijarnos y nos dice que hoy es un día que ha hecho el Señor, pero que nuestro gozo es El; hay que iniciar cada día con la confianza de que El tiene control de todas las cosas. Lo importante es la actitud que se tenga para enfrentar la diaria jornada.
Hay personas que siempre dicen que no tienen tiempo para nada y realmente eso es lo que hacen “nada”, es cuestión de organizarse y establecer prioridades, dejar de hacer lo urgente para hacer lo importante y dejar de hacer lo que no nos traerá ningún beneficio, hay que “hacer” y dejar de ser activistas (comprometidos en un montón de cosas y de causas). Nuestras prioridades deben ser en este orden:
  1. En primer lugar nuestra comunión y relación con Dios.
  2. La Familia en segundo lugar, es decir la familia nuclear (papá, mamá e hij@s) y no la familia extendida (abuelos, tíos, primos, etc.).
  3. La Iglesia, nuestro servicio en la obra del Señor.
  4. El trabajo. Lamentablemente muchos por el trabajo descuidan los tres aspectos anteriores y cosechan tremendas adversidades y dificultades en la vida.